Doble vía en Chiloé: ¿Una intervención necesaria?

Recientemente se realizó en dependencias de la Gobernación Provincial, una reunión informativa organizada por la empresa R&Q Ingeniería S.A. , proponente de un anteproyecto de doble vía concesionada a construir entre la localidad de Chacao y la rotonda de ingreso a Chonchi.

En este encuentro, conducido por la consultora Engage, a cargo de la participación ciudadana del proyecto, se presentaron las etapas y detalles para la concreción de la iniciativa. En la reunión participaron miembros de la Directiva de la Delegación Chiloé del Colegio de Arquitectos, así como del Centro de Estudios de Conservación del Patrimonio Natural de Chiloé, CECPAN y una representante de la Federación Provincial de Uniones Comunales Rurales de Chiloé,  quienes plantearon sus puntos de vista frente a este proyecto, que se encuentra en etapa de proposición.

Juan Fernando Yáñez, presidente de la Delegación Chiloé, agradeció a la Gobernación Provincial por haber sido incluidos dentro de las organizaciones como referente de opinión que puede ser un aporte para el desarrollo del proyecto, así como a la consultora a cargo y a los proponentes.

Fotomontaje: Cristian Arias

“Lo que podemos manifestar es que nos preocupa que la propuesta en estudio se limite a resolver el desafío por medio de una concesión, que en los estándares del país obliga a que este tipo de vías vehiculares se desarrollen en doble calzada, y cuyo trazado significa una gran brecha divisoria que se produciría de norte a sur en la Isla Grande.  Una herida que causa una ruptura inmediata entre un Chiloé oriente y un Chiloé poniente, que no forman parte de la lógica ni del territorio, ni de las comunidades que aquí habitamos”, señaló el arquitecto, destacando a su vez, que sí es necesario mejorar los estándares de la  vía, por ejemplo en cuestas incorporar pistas lentas para el tráfico pesado; mejorar algunas curvas que son peligrosas; optimizar la señalética e iluminación, entre otra serie de avances, que permitan seguir utilizando el trazado actual del camino, con mejores condiciones de seguridad para evitar accidentes.

Según Juan Fernando Yáñez, uno de los argumentos que expone la consultora para desarrollar este proyecto es la respuesta al incremento en los índices de accidentes en la ruta en los últimos cuatro años, pero que no sólo se debe contabilizar el número de accidentes como una cifra global, sino también visibilizar cuáles son los sitios de conflicto peligrosos de la vía, y es allí donde debiese ponerse el mayor énfasis en cómo resolverlo, no asumir que la solución inmediata es una doble vía que divida en dos el territorio. “Nosotros planteamos que la doble calzada no es una necesidad, sino sólo una alternativa posible de respuesta a la verdadera necesidad que es contar con una vía expedita, segura, cómoda y apropiada para el territorio, sus comunidades y el medio natural en que se emplaza”, expresó.

Una opinión similar manifestó la Directora para Ancud de la Delegación Chiloé del Colegio de Arquitectos, Paula Bastías, “cuando asumimos que se construirá una doble vía con doble calzada, solo queda esperar que los impactos no sean tan terribles para la Isla. Cuesta pensar que pasará una de estas pistas por la mitad de la Isla Grande, cuesta pensar que perderemos la conectividad en el sentido transversal, lo cual ha sido tan difícil de construir, cuesta creer que esta inversión es para el chilote común y corriente. Si fuese así, hace mucho tiempo tendríamos vía costera pavimentada y sus respectivas conexiones transversales, las cuales sí ayudarían a evitar el despoblamiento del borde o mar interior y de las islas del Archipiélago. Si  marcamos los puntos donde suceden los accidentes, está claro que entre Chacao y Quellón, éstos son los  mismos de siempre, y el camino de Quellón y sus curvas en 90° llevan la delantera. Esto no es algo nuevo, entonces me pregunto si no es más fácil hacer el análisis de todos aquellos lugares peligrosos y solucionarlos”.

Jorge Valenzuela, director de CECPAN, sostuvo frente a esta propuesta que como protectores del patrimonio natural de Archipiélago les preocupa de sobremanera lo que va a significar dividir a Chiloé en dos. “Generar esta barrera geográfica que divide el oriente del occidente va  a tener una implicancia muy fuerte en lo que son modos de vida. Nos preocupa mucho lo que va a ocurrir con las divisiones de los grandes parches de bosque, la carretera impide que las poblaciones de fauna silvestre se comuniquen entre uno y otro lado. Veremos de qué forma podremos ayudar para poder impulsar algunos proyectos de conservación en las zonas laterales a la ruta y entregar la información que tenemos hace años acera de avistamiento de fauna silvestre en las rutas de Chiloé, a ver si se puede complementar con algún proyecto de infraestructura especializada para lograr pasadizos de fauna y generar áreas de conservación en torno a la vía para que no se pierda la calidad del paisaje”, argumentó.

De parte de la Gobernación Provincial, Rodrigo Meisenbichler, encargado de gestión del gabinete, indicó que la reunión para presentar el proyecto fue provechosa pues se plantearon bastantes inquietudes y que lo importante es que la mayor cantidad de gente posible pueda conocer las implicancias de esta iniciativa. “Vamos a proponer un programa de actividades informativas y ojalá que se sume más gente que pueda aportar y el proyecto sea cada vez más cercano a lo que la gente quiere”, dijo.

Finalmente Juan Fernando Yáñez, reveló que como Delegación Chiloé del Colegio de Arquitectos seguirán atentos, para que el resultado de ese proyecto sea el menos impactante y nocivo para el territorio. Para ello coordinarán reuniones con organizaciones como CECPAN, y otras que se encuentren interesadas en participar de este diálogo. “Esperamos que se pueda revertir este proceso que se inició de pensar en una doble calzada con los estándares viales del continente y tan ajenos a las particularidades de nuestra Isla y avanzar en una intervención pertinente y adecuada en la vía, que la convierta en cómoda y segura para todos. Como Colegio de Arquitectos nos corresponde velar por el desarrollo del territorio y por el cuidado del patrimonio para el bienestar de la comunidad, y esperamos poder avanzar en una obra que reconozca las particularidades de Chiloé, su fragilidad, sus fortalezas y potenciales”, explicó.

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